Los dos hijos de José Antonio Dionisio Hipólito “El Tornado”, hombre acusado de recibir dinero Los Chapitos, de traficar con artefactos explosivos, narcóticos y armas, por el Departamento de Defensa de EU, están dentro de la Secretaría de Seguridad, uno con carga pública, otro con una empresa que cobra por dar seguridad a las mujeres.
Ambos, con relación directa con Cristóbal Castañeda Camarillo desde Sinaloa y hoy en el Estado de México.
La acusación del Departamento de Defensa de la UE.
El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó acusación formal contra el gobernador de Sinaloa y nueve funcionarios más. Uno de ellos: José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”, exsubcomandante de la Policía Estatal de Sinaloa , acusado de conspiración para importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos. Según la acusación, recibía 100.000 pesos mensuales de los Chapitos.
Según Excélsior afirmaron que Tornado presuntamente recibía sobornos mensuales de unos 6,000 dólares (alrededor de 100,000 pesos) a cambio de proteger operaciones del cártel, como permitir puertas abiertas para traficar drogas, suministrar municiones y equipo balístico oficial (rifles de asalto), y manipular registros para liberar sicarios detenidos.
La Acusación forma parte de un caso más amplio contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios o exfuncionarios, presentación el 28 de abril de 2026 en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York (caso 23 Cr. 180 (KPF)
La sombra de Los Chapitos en la SSEM.
Lo que conecta esa acusación con la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) ya Cristóbal Castañeda es un documento oficial: Erik Dionisio Cortez, hijo de “Tornado”, ocupó el cargo de Director de Tecnologías y Registros, el área que genera los dictámenes técnicos para todos los proyectos de seguridad.
Su nombre y carga consta también en las fotografías publicadas por la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad AMESP el 4 de marzo de 2026, así como el portal oficial de trámites de la Secretaría de Seguridad del Edomex (retys.edomex.gob.mx), se lista un contacto telefónico asociado a Erik Dionisio Cortez para solicitudes de dictamen técnico en adquisiciones de bienes y servicios de seguridad donde se comprueba que es servidor público a carga de Cristóbal Castañeda.
Erik Dionisio fue reubicado a una Dirección General para ampliar la radio de influencia de la red y del control sobre la información, análisis y de preparación de la seguridad para beneficio de una red que opera para beneficios propios.
Erik, también es señalado como operador del Mayor Cisneros, cesado del C4i de Sinaloa, señalado por vínculos con Los Chapitos y estrechamente ligado a Dionisio Hipólito. Víctor Antonio Cisneros es Director de Información y análisis de la Secretaría de Seguridad del Gobierno que encabeza Delfina Gómez Álvarez.
El secretario que ya lo conocía.
Cristóbal Castañeda Camarillo fue secretario de Seguridad del Edomex por Delfina Gómez el 17 de junio de 2024. Antes de dirigirse a la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa entre 2018 y 2023. Durante ese mismo período, “Tornado” era subcomandante de la Policía Estatal bajo su mando institucional. La acusación del departamento de justicia estadounidense sitúa los presuntos sobornos al “Tornado” exactamente en ese periodo: 2018-2024.
Esta investigación no afirma que Castañeda Camarillo participara pero sí que supiera de los hechos. Lo que sí es verificable: dirigió durante cinco años la institución donde operaba un presunto integrante de la nómina del Cártel de Sinaloa. Y el hijo de ese mismo funcionario terminó controlando una dirección estratégica dentro de la Secretaría que Castañeda hoy encabeza.
Erik Dionisio Cortez y su hermano Antonio Dionisio Cortez, hijos de "Tornado", tienen un papel importante en la Secretaría. Uno dentro de la nómina, el otro encargado de prestar el servicio Colibrí, de protección a mujeres con una empresa fantasma, misma que ha sido oculta a varias peticiones públicas de transparencia.
Lo que viene y lo que está en juego.
El Estado de México recibirá en 2026 flujos masivos de turismo por el Mundial de Fútbol. Su sistema neurálgico de seguridad opera hoy en simulación documentada y con integrantes del crimen organizado, según lo apunta la investigación del departamento de justicia norteamericano.
Lo que sigue preocupando es el secuestro, el aumento de la venta y consumo de drogas, los enfrentamientos armados, los secuestros de extranjeros y de compatriotas.
Muestra de lo anterior, es la investigación de Causa en Común y revista Nexos de 2025, donde confirmó de forma independiente una “anomalía” estadística: 8 secuestros fueron registrados por parte de la SSEM frente a 1,976 “privaciones de la libertad”, una posible alteraciones de los delitos de alto impacto. Los delitos no desaparecieron, las cifras no bajan, solo cambiaron los nombres en las estadísticas que se le presentan a la gobernadora como logros.
Otros datos es cómo operan las bandas de robo a transporte de carga sin ser descartados y como camiones con materiales sintéticos y con fármacos desaparecen en el Edomex.
Una denuncia publicada por la agencia Cuestión de polémica en marzo de 2025, dio nombres de los colaboradores cercanos al Mayor Cisneros y los hijos de “El Tornado”. Los malos tratos, el acoso y presión laboral se leen en la nota que narró lo que viven trabajadores de C5 Edomex.
Los mismos datos sobre cegar al Edomex que presentamos en notas pasadas, habla de una estrategia sistemática de apoderamiento del crimen organizado disfrazado de seguridad o justicia en nuestro Estado.
Hasta hoy, el destino de José Antonio Dionisio Hipólito y de sus hijos, los dos hijos de Tornado, que tiene relación directa con Cristóbal Castañeda Camarillo, no se sabe, no se habla, no se ve.

















