Presionas el intercomunicador del poste del C5 más cercano a tu casa. Nadie contesta. La cámara no se mueve. Acabas de comprobar, con tus propias manos, que el sistema de seguridad del Estado de México es una pantalla.
No es negligencia. Es un sistema.
Eso es lo que se ha demostrado tras investigaciones periodísticas, con documentos internos, contratos públicos, testimonios bajo anonimato, cómo el C5 del Estado de México, el cerebro de la seguridad pública de más de 16 millones de personas, fue vaciado desde adentro mientras el gobierno presentaba cifras de éxito a la gobernadora Delfina Gómez.
Lo que dejó de funcionar y cuándo.
Desde septiembre de 2023, el C5 del Edomex dejó de reportar al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Esa obligación legal, que existe precisamente para que alguien externo pueda verificar si el sistema opera, simplemente desapareció del registro. En seguridad pública, el silencio no es un accidente: es una decisión.
Hoy, de las 20.000 cámaras instaladas en el estado, ópera solista el 40%. El secretario Cristóbal Castañeda dijo en septiembre de 2024 que funcionaba el 75%. Hay más de 5,000 tickets de mantenimiento sin atender afirmaron fuentes internas. Las cámaras no están grabando “deciden no encenderlas
O no funcionan". Los postes están en falla. Los drones están en tierra, "los que operan a municipios no al Estado... no hay quienes los operen"
En 2022, el C5 atendió 626,337 llamadas mensuales al 9-1-1, según cifras oficiales y habían 60 operadores por turno, lastimosamente hoy hay 20. El sistema de llamadas de emergencia se redujo al abandono, del 36% al 12.7% fue desactivado. Su reemplazo interrumpirá las llamadas activas. Mil doscientos oficios sin respuesta acumulan polvo en el área jurídica, la mayoría son solicitudes de videos para procesos penales, accidentes mortales o robos. Pero aunque los contestaran, no importaría: las cámaras no grabaron nada, por ello están empantanados.
Contratos con sobre costo y pagando el mismo servicio por duplicado.
El contrato de $1,529 millones que nadie licitó
El 10 de octubre de 2024, el gobierno del Estado de México adjudicó directamente, sin licitación pública, el contrato CS/A/109/2024 a la empresa Seguritech Privada SA de CV por $1,529,027,583.32 pesos. El objeto declarado: mantenimiento, operación y fortalecimiento tecnológico del sistema de seguridad. Vigencia: 304 días.
La anomalía es estructural: el contrato asigna a Seguritech el mantenimiento del sistema CAD, los 5.005 altavoces de alarma sísmica y las 20.000 cámaras. Pero según múltiples fuentes internas corroboradas por esta investigación, esos sistemas son operados en realidad por las empresas Pulsiam y Casioli, dos empresas que también cobran por ese servicio. El Estado de México pagó dos veces por el mismo sistema. La revista Proceso documentó en 2018 que Seguritech acumuló $22,307 millones en contratos directos en 11 estados, con antecedentes de incumplimiento. El Financiero registró auditorías con observaciones en cada estado donde operó.

Pulsiam y Casioli están ligadas a intereses propios de servidores públicos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, “ellos les piden información, como de seguimiento a personas, casas u objetivos sin pasarlo o sin justificarse para investigaciones propias a civiles, líderes e incluso gente como tú, que se dedica a las noticias” señalan fuentes internas.
Ciega y sorda la seguridad del Edomex, mientras, la gobernadora ha sido engañada con cifras falsas, con contratos que no dan la atención que ella pregona y con una justicia que no llega porque no hay cámaras grabando, solo dinero e intereses corriendo.