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Congreso del Edomex reescribe las reglas del apellido y abre la puerta a la identidad no binaria.

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Los, le y las legisladoras mexiquenses aprobaron una reforma al Código Civil que cambia cómo se registran los hijos y reconoce legalmente que el género va más allá del binario. Aquí te explicamos qué significa esto para ti y tu familia.

El Congreso del Estado de México le metió mano al Código Civil y aprobó algo que, aunque suena técnico, tiene consecuencias directas en la vida cotidiana: ahora los papás pueden elegir libremente el orden de los apellidos de sus hijos. Ya no hay una regla que diga que el del padre va primero. Si los dos están de acuerdo, deciden ellos. Y si no se ponen de acuerdo, gana la mamá: su apellido va primero.

Eso fue parte de lo que avaló el pleno de la LXII Legislatura mexiquense en una sesión que también incluyó otro cambio que levantó más polvo: el reconocimiento de la identidad no binaria en actas de nacimiento por rectificación. En términos simples, una persona que no se identifica ni como hombre ni como mujer ahora tiene respaldo legal en el Edomex para que su documento lo refleje, sin necesidad de cirugías ni diagnósticos médicos.



La reforma nació de la mano de las diputadas de Morena Itzel Daniela Ballesteros Lule y Luisa Esmeralda Navarro Hernández, con apoyo de la asociación civil Fuera del Clóset y el respaldo de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez.

¿Y qué pasa si estás casado o te vas a casar?

La reforma también toca el matrimonio. Desde ahora, si alguno de los contrayentes aparece en el registro de obligaciones alimentarias —es decir, debe pensión alimenticia— está obligado a decírselo al otro antes de casarse. Además, el oficial del Registro Civil tendrá que dar cursos sobre derechos, obligaciones, salud reproductiva y prevención de violencia familiar antes de formalizar la unión.


Las voces en contra no tardaron

No todo fue aplausos. La legisladora Emma Laura Álvarez Villavicencio, del PAN, votó en contra y argumentó que reconocer la identidad de género sin requisitos puede generar un caos administrativo: inconsistencias en documentos, posibles abusos y problemas legales que, según ella, el texto no resuelve con claridad.


También hubo reservas dentro de la propia sesión para que la reforma cumpliera con una resolución de la Suprema Corte de Justicia que pide que se levanten nuevas actas de nacimiento para quienes buscan reconocimiento de identidad de género. Esas reservas fueron rechazadas.


El fondo del asunto

Lo que aprobó el Congreso mexiquense es una señal de que el Estado de México se mueve, aunque con pasos medidos, hacia una legislación más abierta. Para quienes tienen hijos o planean tenerlos, el cambio en los apellidos es concreto e inmediato. Para quienes se identifican fuera del binario de género, representa un reconocimiento que en varios estados del país todavía no existe.

El costo de implementar todo esto correrá con cargo al presupuesto de los entes públicos involucrados, sin recursos adicionales.



Edomex ya tiene su primera Ley de Salud en 24 años: esto es lo que cambia para ti.




El Congreso del Estado de México le dio un golpe de timón al sistema de salud local: aprobada una Ley de Salud propia, la primera desde 2001. Durante más de dos décadas, la entidad más poblada del país operó sin una normativa específica en la materia. Eso se acabó.

La LXIII Legislatura mexiquense reunió 15 iniciativas de distintos grupos parlamentarios —Morena, PVEM, PT, PAN, PRI, MC y PRD— más una propuesta directa de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, para armar un ordenamiento que obliga a los sectores público, social y privado a cumplir con estándares claros de atención médica.


¿Qué trae de nueva esta ley?

Lo primero que hay que entender es que esto no es un retoque cosmético. La ley abroga el Libro Segundo del Código Administrativo del estado y lo reemplaza con un marco específico. Crea el Sistema Estatal de Salud, un mecanismo de coordinación institucional para que las políticas públicas en la materia no queden en el aire ni se pierdan entre dependencias.

También reconoce, por primera vez, un catálogo de derechos para pacientes y usuarios: trato digno, consentimiento informado, confidencialidad, acceso al expediente clínico, atención de urgencias y acceso a medicamentos. En papel, nadie te puede negar eso.

La norma identifica grupos de atención prioritaria, entre ellos personas adultas mayores, mujeres gestantes, menores de edad, personas con discapacidad, comunidad LGBTTTIQ+, migrantes y pueblos indígenas.



El punto que subió el debate.

No todo fue aplausos. El capítulo que autoriza la interrupción del embarazo como servicio público, gratuito y sin barreras, fue el foco de tensión. La diputada del PAN, Emma Álvarez, intentó eliminar ese apartado del texto. Su compañero Anuar Azar fue más lejos y pidió quitar también la cláusula de objeción de conciencia, que permite al personal de salud negarse a participar en esos procedimientos. Ninguna de las dos mociones prosperó.


Desde Morena, la legisladora Zaira Cedillo lo dijo sin rodeos: “Negar la atención médica no protege la vida, la pone en riesgo”.



Lo que no hay que perder de vista

La ley todavía no entra en vigor. Primero tiene que ser promulgada por Delfina Gómez y publicada en la Gaceta del Gobierno. Mientras eso no ocurre, el papel no vale gran cosa.

Y hay otra pendiente señalada por el PVEM: más presupuesto. De nada sirve una ley robusta si los hospitales siguen con desabasto de medicamentos, sin médicos especialistas y con listas de espera eternas para hemodiálisis o estudios de detección de cáncer.

La norma dice que operará con los recursos humanos y presupuestales actuales, sin cargas adicionales. Ahí está la trampa. Una ley que promete más con lo mismo es una promesa que el tiempo —y los pacientes— se encargarán de poner una prueba.

El Edomex tiene ley. Ahora falta ver si tiene voluntad.

Congreso del Edomex elimina la prisión vitalicia y fija pena máxima de 70 años



La LXII Legislatura del Estado de México aprobó la eliminación de la prisión vitalicia del Código Penal estatal, sustituyéndola por una pena máxima de 70 años de prisión. La reforma, impulsada por la diputada Sofía Martínez Molina (PT) y la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, busca armonizar la legislación local con los criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

El dictamen aprobado señala que la prisión vitalicia implica la privación perpetua de la libertad sin posibilidad de revisión, suprime toda expectativa de reinserción social y contradice la finalidad del sistema penitenciario mexicano. La SCJN había establecido previamente, mediante la resolución de la Acción de Inconstitucionalidad 78/2019, que esta figura es incompatible con el principio de proporcionalidad de las penas y con el artículo 18 constitucional, que orienta el sistema penitenciario hacia la rehabilitación.

“Eliminar la prisión vitalicia no debilita la respuesta del Estado ante delitos graves, sino que fortalece un sistema más justo y respetuoso de la dignidad humana”, destacó la diputada Martínez Molina durante la sesión.

La reforma contempla que los casos donde ya se impuso prisión vitalicia serán revisados ​​por la autoridad jurisdiccional, quien adecuará la pena conforme al grado de culpabilidad de cada sentenciado. Los delitos que antes admitían esta pena —como homicidio calificado, feminicidio, violación y robo con homicidio— quedan ahora sujetos al nuevo límite de siete décadas.

Los legisladores argumentaron que resulta incongruente sostener que la prisión vitalicia es inconstitucional para ciertos delitos pero válida para otros, dado que su incompatibilidad con los principios constitucionales no varía según la conducta sancionada.

Congreso del Edomex crea un registro que vigilará a quienes rompan las reglas en tu municipio



Los ayuntamientos del Estado de México tendrán una nueva herramienta para rastrear a quienes cometen infracciones cívicas: un registro oficial con nombre, CURP y domicilio de cada infractor.

Las comisiones unidas de la LXII Legislatura mexiquense aprobaron la creación del Registro Municipal de Infracciones en materia de justicia cívica, una base de datos operada por los Juzgados Cívicos de los 125 municipios de la entidad. La iniciativa fue impulsada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez.

¿Qué significa esto para ti?

Si alguna vez recibe una sanción por una infracción cívica —como alterar el orden público o cometer faltas administrativas— quedará registrado. Y si vuelves a infringir, el juez cívico lo sabrá de inmediato, lo que puede derivar en una sanción más severa por reincidencia.

El registro incluirá datos personales del infractor, el tipo de falta cometida, la sanción obligatoria y cómo fue cumplida. Solo tendrá acceso el personal autorizado, con claves confidenciales para garantizar la privacidad de la información.

¿Por qué se creó ahora?

Porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) obligó al Estado a actuar. En octubre de 2025, el máximo tribunal declaró inconstitucionales varios artículos de la Ley de Justicia Cívica aprobada en 2023, tras una demanda de la CNDH. Esta reforma es la respuesta legal a esa resolución.

Además de sancionar, el registro servirá para diseñar programas de prevención de adicciones y desarrollo social en los municipios.

El dictamen fue aprobado en comisiones y deberá pasar al pleno del Congreso para su validación final.

Legisladoras del Edomex presentan guía para incorporar perspectiva de género en el trabajo parlamentario.


Las diputadas Paola Jiménez Hernández y Zaira Cedillo Silva, integrantes del grupo parlamentario de Morena en el Congreso del Estado de México, reafirmaron su compromiso de legislar con responsabilidad y perspectiva de género durante el Taller Legislando con Perspectiva, celebrado en el Instituto de Estudios Legislativos (Inesle).

En el marco del evento, se presentó la Guía para incorporar la perspectiva de género en el trabajo legislativo, elaborada por la diputada Paola Jiménez en coautoría con Paloma Cruz Monroy, investigadora de la UAEMEX. El documento parte de la premisa de que el conocimiento académico es una herramienta fundamental para el análisis y dictaminación de iniciativas, con el fin de consolidar un congreso más sensible al género.


Jiménez reconoció que, si bien el Estado de México ha avanzado en una agenda de igualdad sustantiva, persisten retos en la participación de las mujeres en cargos públicos, en los procesos de postulación partidista y en las presidencias de comisiones legislativas.

Por su parte, Zaira Cedillo, presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género del Congreso local, subrayó que legislar implica comprender la realidad para convertir la desigualdad en oportunidades, a través de decisiones institucionales con impacto efectivo.



La investigadora Guillermina Díaz Pérez destacó que incorporar la perspectiva de género en el proceso legislativo permite corregir desigualdades históricas y estructurales, avanzando hacia leyes verdaderamente neutrales y no discriminatorias. Propuso impulsar una armonización legislativa integral que garantice la igualdad sustantiva en todos los ámbitos.

Las legisladoras también destacaron la importancia histórica de contar con mujeres al frente del gobierno, como la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

México: un país de desapariciones ante el mundo. Edomex el epicentro oculto.



Pocas veces un informe internacional me ha golpeado con la contundencia del documento que el Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas (CED) acaba de publicar sobre México. No es retórica diplomática. Es un veredicto.

133 mil 215 personas desaparecidas o no localizadas. Ese es el número que el Registro Nacional de Personas Desaparecidas de México acumula desde 1962, cifra que la propia ONU reconoce públicamente y que, advierte, podría estar subestimada porque miles de casos nunca se denuncian. Para ponerlo en perspectiva: es más gente que toda la población de ciudades como Andorra o San Marino. Una nación entera de ausentes.

Lo que la ONU dice y lo que Europa escucha.

El CED no usa palabras menores. Sus expertos concluyen que existen “indicios bien fundados” de que las desapariciones forzadas en México se han cometido y siguen cometiendo de forma sistemática, lo que las coloca en la categoría de crimen de lesa humanidad. Como consecuencia, el Comité invocó el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas y solicitó al secretario general de la ONU llevar el caso de México directamente a la Asamblea General. Es una medida excepcional. Una medida de última instancia.

En Europa, la respuesta editorial ha sido contundente. Medios como El País, France 24, la BBC y publicaciones especializadas en derechos humanos de Alemania han cubierto el informe con un denominador común: México ya no puede presentarse ante la comunidad internacional como un país con problemas de seguridad manejables. Es, en palabras de organizaciones alemanas como SIPAZ, “un país de desaparecidos”.

El País, que ha dado el mayor relevo político-editorial al informe, recuerda que el gobierno mexicano rechazó el documento calificándolo de “parcial y sesgado” por omitir supuestos avances institucionales desde 2018. Pero frente a 133 mil expedientes abiertos, el argumento diplomático se cae solo. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), con sede en París, calificó la decisión del CED como “histórica” y pidió a la Unión Europea presionar a México para exigir investigaciones y reparaciones reales.

Los números que acusan

Los datos del informe y su cobertura europea pintan un cuadro devastador:

- 98% de impunidad: casi la totalidad de los casos de desaparición en México no terminan en condena alguna. El sistema judicial no funciona frente a este delito.

- Más de 4 mil 500 fosas clandestinas encontradas en el país, con decenas de millas de restos sin identificar.

- 5 estados concentran entre el 44% y el 48% de todos los desaparecidos del país: Jalisco, Estado de México, Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León.

- La ONU señala responsabilidad no solo del crimen organizado, sino complicidad, participación y negligencia de las autoridades del Estado mexicano.


El Estado de México: el epicentro oculto.

Uno de los datos que menos se discute en la agenda nacional, pero que los organismos internacionales tienen muy presente, es que el Estado de México ha desplazado a Jalisco como la entidad con mayor número de personas desaparecidas en el país, acumulando cerca de 14 mil 700 registros. No es casualidad. Es el estado más poblado de México, colinda con la capital y concentra circuitos criminales de secuestro, trata de personas, extorsión y reclutamiento forzado.

Sus municipios más golpeados son un mapa de la desigualdad metropolitana:

Ecatepec de Morelos encabeza la lista. El municipio más poblado del estado —con más de 1.6 millones de habitantes— registra una cifra altísima de desapariciones, producto de redes criminales activas, policías locales desbordadas y una fiscalía que no da abasto. Le siguen Nezahualcóyotl y Tlalnepantla de Baz, ambos en la zona conurbada con la Ciudad de México, con millas de expedientes acumulados, muchos de ellos de jóvenes varones y mujeres en contextos de violencia y vulnerabilidad.

Toluca, la capital estatal, registra desapariciones de estudiantes, trabajadores migrantes y personas en situación de calle que transitan por su perímetro. Y en el oriente del estado, Chalco, Valle de Chalco Solidaridad, Ixtapaluca y Chimalhuacán concentran casos ligados a trata de personas y reclutamiento criminal en zonas de alta marginación. Completan el mapa de la tragedia: Tultitlán, Tecámac, Cuautitlán y Naucalpan.

Un denominador común atraviesa todos estos municipios: instituciones de seguridad desbordadas, fiscalías lentas, falta de coordinación forense y una alerta de violencia de género estatal activa que refleja que una parte significativa de las desaparecidas son mujeres y niñas víctimas de trata y violencia familiar.


Lo que Europa exige, lo que México ignora.

La cobertura europea no es solo informativa. Tiene un tono de exigencia que crece. Medios académicos y organizaciones de memoria histórica en Alemania plantean abiertamente que la decisión del CED “obliga a Europa a revisar su cooperación con México en materia de seguridad y justicia”. No es una frase menor viniendo de socios comerciales y políticos del gobierno mexicano.

El informe de la ONU también llama a fortalecer los sistemas de búsqueda, la identificación forense, la protección a familias de víctimas y defensores de derechos humanos. Todo eso requiere voluntad política y recursos. Y hasta ahora, México ha respondido con comunicados de rechazo, no con resultados.


El veredicto del periodismo internacional

México la cruzó la línea hace tiempo y ya no puede regresar. Lo nuevo es que ahora el mundo lo dice en voz alta, desde Ginebra hasta Berlín, desde París hasta Londres.

133 mil personas no son una estadística. Son 133 mil familias que buscan, que preguntan, que no duermen. Son madres con fotografías en las manos recorriendo fosas. Son fiscales que archivan expedientes. Son presidentes que firman convenios internacionales mientras sus registros de desaparecidos siguen creciendo.

La Asamblea General de la ONU tiene ahora el caso de México sobre la mesa. La pregunta no es si el mundo mirará. Ya lo estás haciendo. La pregunta es si México, finalmente, decidirá verso a sí mismo.


Las opiniones expresadas esta nota periodística e informativa, se basan en fuentes oficiales de la ONU, informes del CED, cobertura de El País, BBC News Mundo, France 24 y organizaciones internacionales de derechos humanos.

Impulsan legisladores mexiquenses temas de seguridad, justicia y protección a víctimas, mayormente enviadas por la gobernadora del Edomex.


El Congreso del Estado de México informó sobre las iniciativas del primer trimestre de 2026 para el combate a la seguridad pública, a la extorsión y protección a víctimas de violencia de género. La LXII Legislatura a impulsado y ha guardado coherencia para crear leyes e iniciativas contra el "cobro de piso", el Juzgado LIBRE para órdenes de protección las 24 horas, la tipificación de la violencia vicaria y digital.

De las 20 iniciativas y reformas identificadas entre enero y marzo de 2026 —reconstruidas a partir de fuentes directas del congresoedomex.gob.mx, la Gaceta del Estado y nuestras notas- la mitad han ido en otros rubros como una reforma ambiental que fija hasta 25 años de prisión por daños a ecosistemas, la incorporación de inteligencia artificial en trámites gubernamentales, la reducción de plazos del Registro Civil, o la autorización de donaciones de predios para hospitales del IMSS-Bienestar en Tlalnepantla, Tepotzotlán y Texcoco. Reformas que impactan la vida cotidiana de los más de 17 millones de mexiquenses. 


La concentración en temas de seguridad y género en este primer trimestre del año, se ha basado en conectar temas directamente con las prioridades declaradas por la gobernadora Delfina Gómez, quien en enero coordinó con la Legislatura una agenda para el año. 


Por otra parte, el Secretario General de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, confirmó públicamente que en el primer año legislativo se aprobaron 93 de 102 iniciativas enviadas por el Ejecutivo, y 42 de 47 en el período en curso: una tasa de aprobación del 89% de lo enviado por el ejecutivo. 

Eso no invalida el mérito de las reformas aprobadas, pero sí plantea preguntas legítimas sobre las prioridades del Poder Legislativo y sobre lo que necesitan las, los y les mexiquenses. El Juzgado LIBRE, por ejemplo, fue aprobado mediante la Diputación Permanente en febrero, antes del inicio formal del período ordinario de sesiones, lo que redujo el escrutinio público. La nueva ley antiextorsión derogó el tipo penal del Código local sin que existiera un debate amplio sobre las implicaciones de trasladar esa persecución al fuero federal y dependiente de una Fiscalía Especializada cuya instalación aún no tiene fecha confirmada.

El balance real del trabajo legislativo en el primer trimestre de 2026 es, en conjunto, es robusto y más plural, pero deja varios interrogantes hacia dónde se inclina o qué temas se priorizan en el congreso mexiquense.